martes, 30 de marzo de 2010

Tempestad


Olvidé morir... ¿Habrá reparo?
Dejé sola mi soledad, y no por castigo.

Aunque tus ráfagas
hagan trizas las ventanas
jamás sabré, viento,
a qué has venido.

¿Despertarán las piedras?
¿Vendrán a visitarme los caminos?

A la memoria


Mi abuela calzaba zapatos de mimbre
que mecían mi infancia a puro color.
Sus rubios cabellos colgaban de frente:
un blanco perfume que me conquistó.
Jugaba a quererme vestida de lino y,
por su suave reloj,
pasaron los años corriendo a mis hombros,
y ahora de mimbre los pies tengo yo.

Desde la ventana


No es una rosa simplemente marchita
sino un epitafio sobre lo que aún respira:
un corazón cansado de penar,
aunque ya no le queden cicatrices.

Es aquello que, desde la ventana,
le demuestra al sol
que no fue suficiente.

El que no cree

A vos, que estas encerrado
en lo más oscuro de mi cuerpo:
¿cuán profundo ha de ser el vacío
para nunca colmarse?

lunes, 12 de octubre de 2009

Al borde

Dejar para no volver
y luchar contra el regreso
¿cuántos salieron?

De la línea cuadrada
que azota el pensamiento
¿cuántos huyeron?

Ansiedades que no encuentran
la paz del sentimiento
¿cuántos fingieron?

Por la sed de salvarse
los que no se percatan
¿cuántos bebieron?

Todos tuvimos
un al borde del abismo
¿cuántos no cayeron?

viernes, 2 de octubre de 2009

Génesis





Para darle forma soberana
a la única célula que traje conmigo,
me hago eco en el sonido de tus olas,
latiendo en ellas el porqué de mi venida.

Acá estoy, pecesito en tus honduras,
nutriéndose del lazo que,
en un acto de violencia radical y absoluto
deshará la razón que nos viene uniendo.

Es que solo así volvemos a nacer,
mamá.

viernes, 18 de septiembre de 2009

La hamaca mendiga

La soledad de la hamaca vacía
mece las preguntas
de por qué no estas jugando.
El frío del verano se refleja
en la ausencia de tu risa,
aquella que has postergado
al menos por el resto de tu vida,
mientras dure el sufrimiento
de salir a la calle
a volver por las noches
con las manos vacías.
¿Podrán las hamacas
manifestarse contra el olvido
para que se te otorgue
el derecho a la infancia?
Mientras todos se enceguecen
con el sol de la mañana,
mis ojos se abren lento
para llorar por las hamacas.